La mona de moda

Cuento basado en el artículo: Oro parece, plátano es: Las
creativas formas de usar el
tallo de plátano

Escrito por Alexis Pérez Peñaranda.

portada-mono-cuento

En lo profundo de la selva del Amazonas, se encontraba Neli, una mona conocida por su espíritu travieso y su pasión por la moda. A pesar de sus travesuras, Neli tenía un don especial para la creación de elegantes accesorios utilizando materiales naturales.

Todos los animales buscaban su ayuda cuando de moda se trataba. Neli era una experta en convertir a todo patito feo en un verdadero cisne. Eso sí, después de hacerles una que otra pilatuna.

Una vez, caminando por un sendero, se encontró con su amiga Luci, una serpiente cuya piel estaba cubierta de escamas brillantes y patrones de colores muy llamativos.

Al verla, Neli comenzó a cantar: ♪♬ Ahí va la serpiente de tierra caliente, que cuando se ríe se le ven los dientes ♪♫.

¡Hey Luci! ¿Cómo estás? Tan hermosa como siempre Uh uh ha ha – Le dijo Neli con una pícara expresión.

Hola Neli, espero que no estés pensando en hacerme alguna de tus travesuras, hoy no estoy de humor…Sssss

¿Qué te sucedió? – Respondió la mona con gran curiosidad.

Estoy muy preocupada, hace algunos días unos cazadores se llevaron a una amiga serpiente, ya sabes…nuestra piel es codiciada por los humanos para elaborar accesorios de moda…Ssssss

Uh uh ha ha – No puedo creer que los humanos nos sigan cazando, ¡Debes tener mucho cuidado! Creo que puedo hacerte algunos diseños con hojas para ocultar tu hermosa piel y así estés más segura.

¿En serio Neli? Muchas gracias, ¡eres una mona fenomenal! Sssss

Determinada a ayudar a sus amigos y proteger la selva, Neli ideó un plan audaz.

Con su aguda creatividad, observó los vástagos de plátano que crecían en abundancia en la selva. Descubrió que podía tejerlos hábilmente para crear cuerdas fuertes y flexibles.

Con entusiasmo, comenzó a diseñar hermosos accesorios, desde bolsos hasta sombreros, utilizando estos vástagos como material principal. Una vez que sintió que tenía suficientes creaciones, subió a lo alto de un árbol y con ayuda de una hoja enrollada hizo un megáfono que sirvió para anunciar su descubrimiento a todos los habitantes de la selva.

A pesar de la reputación de Neli como bromista, los animales se acercaron con cautela para presenciar el desfile preparado por la extrovertida mona. Todos los asistentes quedaron maravillados por la belleza y la utilidad de los accesorios hechos de vástagos de plátano.

Neli les explicó su plan: utilizar estos accesorios como una forma de trato con los humanos para desalentar la caza.

La idea de Neli se propagó rápidamente entre los habitantes de la selva. Animales de todas las especies comenzaron a recolectar vástagos de plátano y a aprender la técnica de tejido de Neli para crear sus propios accesorios.

La selva se llenó de coloridos objetos, y pronto, otros animales en diferentes regiones comenzaron a seguir el ejemplo de la ingeniosa mona y sus amigos.

Con el tiempo, la noticia se extendió más allá de la selva y establecieron acuerdos con los humanos en los que intercambiaban los elegantes accesorios por la promesa de proteger sus hogares y ecosistemas.

Al ver esto, la serpiente Luci se sintió especialmente orgullosa de cómo su piel había inspirado esta revolución.

A medida que los humanos comenzaron a apreciar la belleza y la singularidad de los accesorios hechos de vástago de plátano, también comenzaron a comprender la importancia de conservar la naturaleza en lugar de explotarla. Las cacerías ilegales se redujeron significativamente, permitiendo que los ecosistemas florecieran una vez más.

Aunque había sido conocida por sus travesuras y su amor por la moda, Neli demostró que también tenía un corazón generoso y una mente ingeniosa que podían marcar una diferencia significativa en el mundo.

Con su característica risa, solía decir: “No solo soy una mona traviesa, también soy la mona que está a la moda. ¡Uh uh ha ha!” Su legado de creatividad y conservación perduró en la selva del Amazonas, recordándoles a todos la importancia de proteger y apreciar la belleza de la naturaleza.

Cuento escrito por: Alexis Pérez Peñaranda

¡Hola! Para acceder a las actividades ALUNA debes iniciar sesión con tu cuenta. Loguéate e inténtalo nuevamente.

Scroll al inicio
Ir al contenido